3.2.11

Coima

-Te lo he dicho cientos de veces, ¿acaso no entiendes?
-Sí entiendo, sólo que no quiero hacerte caso una vez más
-¿Por qué?
-Porque ya me cansé de absolutamente todo
-No es mi culpa que seas débil
-No es que lo sea, sino que tengo dudas, no estoy seguro de mis decisiones nada más.
-No seas cabro, huevón. Déjate de niñerías y enfrenta las cosas como deben ser.
-Deja de ser tan preponderante. Simplemente quiero analizar bien las cosas para no actuar solo por reacción natural.
-¿Y cómo crees que actuamos todos?
-Ese es el problema, yo no quiero actuar como los demás.
-No mientas, pues. No te la crees de ninguna manera.
-Esa es la reacción que genero cuando quiero hacer las cosas a mi manera, porque tengo mis ideales. Son míos y sé que no siempre son los correctos, pero sé que es la mejor manera de que yo sea feliz.
-Egoísta, entonces
-No tiene nada que ver con el egoísmo, ¡so huevón!
-Son huevadas, oe. Si no eres pendejo en esta ciudad, te comen vivo.